Ayudando a crecer

22 de noviembre. Este fin de semana ha tenido lugar un nuevo encuentro formativo del Equipo de acompañantes al servicio del Itinerario de vinculación laical marista en el que han ido generando nuevas guías de acompañamiento. Uno de los grandes procesos que vive la Iglesia actual es el redescubrimiento de la Iglesia como Pueblo de Dios en comunión. Un fruto de esta nueva imagen, nacida del Vaticano II, es el descubrimiento, por los institutos de vida religiosa, de que el Espíritu de Dios derrama su carisma fundacional también en la vida de algunos laicos. Y estos institutos reconocen, con alegría, que este don del Espíritu enriquece su vitalidad y su misión.

El Instituto de los Hermanos Maristas también vive ese proceso, que ha cristalizado en el documento, respaldado por el XXI Capítulo General, En torno a la misma mesa: “Los laicos maristas somos cristianos y cristianas que hemos escuchado en nuestra vida la llamada de Dios a vivir el carisma de Champagnat y, desde el estado de vida laical, respondemos a ella” (EMM 12).

La Provincia Ibérica también acoge esta nueva realidad en las prioridades: “avanzar en el desarrollo de procesos de vinculación del laicado marista”. Por ello, entre otras acciones, la Comisión del laicado marista diseña y desarrolla un itinerario para que las personas laicas interesadas en el carisma puedan discernir si Dios las llama a esta vocación específica o no. Este proceso finaliza con un reconocimiento de la adhesión del laico al carisma por parte de la Provincia.

El laico marista se compromete a cuidar su vocación y espiritualidad, mantener una formación permanente, participar en la misión, vivir la experiencia comunitaria marista y mantener lazos fraternos con los demás maristas.

La institución marista se compromete a acompañar su vida marista, facilitar espacios de vida fraterna en la vida de la Provincia e Instituto, proponer procesos de formación permanente, facilitar espacios de participación en la misión y convocar a espacios de crecimiento espiritual y de compartir oración y celebración.