Generosos Reyes

6 de enero. "En vuestras peticiones a los Reyes Magos supongo que no andaréis tan rezagados como en este mi envío. Pues, según mis noticias, la recepción de cartas ya está clausurada. ¿Y los WhatsApp...? No sé si los admiten, pues suelen ser demasiado escuetos, intrascentes, fríos... ¡Y para frío les basta con las lluvias incesantes (al menos donde escribo), o la nieve, o incluso las arenas nocturnas del desierto!...

De todos modos, lo que más desean ellos -y más necesitamos nosotros- es lustrar bien los zapatos... para, con y como ellos, después de reconocer y adorar fervientes al Dios Niño, «regresar a su tierra por otro camino»: el de una fe renovada, purificada, más fiel, gozosa, evangélica y evangelizadora, que anuncie a todos la única Buena Noticia: el Emmanuel es caminante de nuestros senderos, también si son tortuosos o desabridos."

H. Luis Chasco.

Fiesta de grandes y chicos,
de ilusión y de regalos:
que Dios se ha manifestado
en la sonrisa de un Niño.

Orientados por la estrella,
unos Magos de Oriente
caminan leguas y leguas
con un corazón ardiente.

Cuando se apaga la estrella
y quedan a la intemperie,
la fe entonces se acrecienta,
y Herodes se estremece.

Buscan a un recién nacido,
de nombre Emmanuel,
el Mesías prometido,
esperado de Israel.

Brilla de nuevo la estrella
y en la cueva se detiene;
gozo cumplido les llena,
y adoran al Rey de reyes.

Postrados, le ofrecen dones:
oro, incienso y mirra,
y prende en sus corazones
una llama de fe viva.

Oro como a rey le brindan
a un Dios empequeñecido:
su reinado es dar la vida
por los grandes y sencillos.

Como a Dios, incienso ofrecen,
de esencias perfumado:
el culto de un presente
que acoge a todos hermanos.

Mirra dejan a sus pies,
que también es hombre mortal:
su cuerpo ha de embalsamar,
y al sepulcro ha de vencer.

Feliz día de los Reyes,
de enhorabuena estamos:
Navidad es todo el año:
Dios nos acompaña siempre.

Luis