Último día del V Capítulo provincial

31 de diciembre. Ayer ha sido el penúltimo día del año y último del V Capítulo provincial de Ibérica. Día de cierre y agradecimientos. Después de la larga sesión del martes, en la que con grandes dosis de ilusión, esperanza y comunión surgieron las cuatro líneas maestras, toca hoy una jornada breve, tan solo de mañana, en la que la primera parte sirvió para retocar y mejorar el reglamento capitular y las normas de la Provincia.

Después de un rato de descanso, a media mañana, se llevo a cabo la elección de los consejeros provinciales, que serán los encargados de concretar las líneas maestras en prioridades provinciales. Los hermanos elegidos son Alfonso Fernández, Samuel Holguín, Alejandro Mena, Iñaki Ruiz, Abel Muñoz y Ernesto Tendero. ¡Enhorabuena! Gracias por vuestra generosidad y mucho ánimo en la labor.

Terminamos la jornada capitular con tres palabras de agradecimiento. Por una parte el hermano Ernesto Sánchez, Consejero general presente durante estos días, nos invitó a tomarnos en serio las líneas maestras no dejando que sean otros quienes las vivan sino empezando a hacerlas realidad todos aquellos que las hemos definido y aprobado. “Sería un buen comienzo que las 47 personas que estáis aquí os fuerais a vuestras casas con la convicción de hacer realidad en vuestras vidas lo aquí vivido”, nos invitó Ernesto.

También los laicos ofrecieron palabras de agradecimiento por haberles invitado a ser protagonistas de la vida provincial en su sesión capitular. Nos animaron a seguir caminando juntos, aportando cada uno lo mejor de lo específico de su vocación para hacer de los agentes de la Provincia hombres y mujeres verdaderamente apasionadas por la misión. Izaskun, Alazne, Ana, Zuriñe, Rut, Raquel, Joseba, Óscar, Ángel y Romualdo: ¡GRACIAS!

Por último, para cerrar la jornada y el Capítulo, el hermano Moisés intervino para agradecer la participación de todos y todas reconociendo, una vez más, la labor que realizó el hermano Ambrosio en su servicio de Provincial durante los últimos seis años. El largo y cariñoso aplauso de los capitulares a Ambrosio confirmó la gratitud de los hermanos y laicos.

El final de un capítulo es siempre el comienzo del mismo. Se oía en la sala “el Capítulo no termina hoy, sino que empieza”. Ahora queda hacer vida y realidad todo lo reflexionado, soñado, compartido, y trabajado. Un nuevo trienio provincial está naciendo. Año nuevo, vida nueva. ¡Feliz año 2016!