El impacto del aprendizaje cooperativo

24 de junio.  Gracias a la experiencia como docente en el colegio Maristak Durango tuve la oportunidad de descubrir la metodología del Aprendizaje Cooperativo, una práctica que evidenciaba los buenos resultados, aunque la complejidad radicaba en la última fase, la evaluación. La necesidad del cálculo de los datos obtenidos en la evaluación propició la investigación en la búsqueda de una solución para poder cuantificar los resultados a través de una herramienta lo más sencilla posible.
El interés suscitado derivó en la publicación de un artículo de investigación en la revista científica IEEE Access (The Multidisciplinary Open Access Journal), dentro de la temática “Applications of Big Data in Social Sciences”, junto con 2 investigadores del Instituto de Investigación, Innovación y Tecnología Educativas (UNIR iTED).
El artículo presenta una metodología basada en estándares para extraer datos y calcular los resultados de la evaluación. Presta especial atención a la idoneidad en el ámbito educativo y pedagógico, donde se han realizado muy pocos esfuerzos de investigación. Un estudio de evaluación de 360º proporciona una visión holística del desempeño de un evaluador basado en la información y las opiniones recopiladas de los evaluadores sobre la persona que se está evaluando. Un evaluador/a puede ser cualquier compañero/a de clase, el docente, otros compañeros/as, etc., e incluso la misma persona evaluada.
Como banco de pruebas, las técnicas presentadas se han puesto en práctica en una experiencia de evaluación ejecutada por más de 240 estudiantes de la etapa de bachillerato del centro Maristak Durango. Las lecciones técnicas y pedagógicas aprendidas en esta prueba inicial pueden exportarse a los tres niveles académicos principales en la red de centros educativos de Maristas, con más de 44.000 académicos inscritos. La inclusión de tales acciones de evaluación en entornos educativos permite fomentar el nuevo patrón de Aprendizaje Cooperativo.
Los resultados presentados cubren la tendencia (ascendente) en las calificaciones promedio recibidas por los estudiantes involucrados en la experiencia desarrollada en el centro Maristak Durango. Estos resultados se encuentran en consonancia con lo que se espera de los grupos que a menudo se someten a estudios de 360º: cuanto más tiempo realicen estas evaluaciones sistemáticas, mejor funcionarán en un entorno de equipo. Cuantos más estudios de 360 ° emprendan, más beneficios obtienen de ellos. Esta capacidad se mantiene incluso si la membresía del grupo cambia de un término académico a otro, porque se aprende la habilidad actitudinal. Un estudiante inmerso en un clima cooperativo ha interiorizado el concepto de trabajo en equipo y esta fuerza social se incorpora a la caja de herramientas personal de competencias.
La evaluación del desempeño es un paso clave para evaluar el progreso de un trabajador, jugador o estudiante dentro de una organización, empresa o, como se destaca en el trabajo, una institución educativa. El objetivo de la evaluación continua es la mejora del rendimiento de tales conjuntos de individuos (en general) y el avance en los logros y el bienestar de cada uno de sus miembros, como individuos. En este contexto, el artículo presenta un marco simple y elegante que interactúa con técnicas modernas de minería de datos, Aprendizaje Cooperativo y enfoques de evaluación contemporáneos. Se destaca la eficiencia del lado técnico que, en este marco, puede resultar muy útil en entornos académicos con tasas de inscripción enormes, como la red de escuelas tuteladas por la comunidad de los Hermanos Maristas (con más de 44 mil estudiantes).
Este hecho, sin duda, conllevará la necesidad de procesar grandes cantidades de registros y realizar operaciones de datos sustanciales durante cada ciclo de evaluación. Sin embargo, de acuerdo con el trabajo realizado, estas actividades se podrán llevar a cabo de una manera eficiente.


AUTORA: Iratxe Lejarreta, profesora en el colegio Maristak Durango