Estilo educativo marista

Estilo educativo marista

   
       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La educación marista se inspira en san Marcelino Champagnat. Los tiempos y las circunstancias cambian, pero su espíritu dinámico y su visión siguen vivos en nuestros corazones. Dios le eligió para llevar esperanza y el mensaje del amor de Jesús a los niños y jóvenes de su época. Es también Dios quien nos mueve a hacer lo mismo en los lugares donde vivimos hoy.

Somos herederos de un proyecto educativo iniciado por san Marcelino Champagnat, cuyo fin es “dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar”. Hacemos nuestro su pensamiento: «para educar bien a los niños hay que amarlos, y amarlos a todos por igual».

Nuestra propuesta educativa participa de la misión evangelizadora de la Iglesia y tiene como fin promover la educación integral de los niños y los jóvenes, armonizando fe, cultura y vida, atendiendo al desarrollo de la persona en todas sus dimensiones.

La fidelidad a nuestro estilo educativo nos impulsa a buscar la transformación de la sociedad fomentando en los niños y los jóvenes el sentido crítico, la responsabilidad, el respeto, la libertad, la participación, la dimensión trascendente de la vida y la implicación en la consecución de una sociedad más justa y solidaria.

En la actualidad descubrimos que existen valores como la solidaridad, la ecología, la comunicación, la sed de espiritualidad... que pueden encontrar una acogida natural y casi espontánea en ese estilo nuestro de educar, y que son compatibles con nuestros rasgos más tradicionales.

Somos conscientes de la actualidad de nuestro carisma fundacional y creemos que en el mundo actual es necesario desempeñar nuestra misión educativa con creatividad e ilusión, fieles a la tradición marista y mirando al futuro.