Haced como María, rezar, actuar, abrir el corazón

30 de diciembre. Crónica del día 29. “Haced como María, rezar, actuar, abrir el corazón porque el mejor de los vinos va a venir. Dios siempre se acerca a las periferias de los que se han quedado sin vino, los que sólo tienen para beber desalientos; Jesús siente debilidad por derrochar el mejor de los vinos con aquellos a los que por una u otra razón, ya sienten que se les han roto todas las tinajas”. Éstas son las recientes y esperanzadoras palabras que el papa Francisco expresó en un encuentro en Ecuador que han estado muy presentes en la oración de los capitulares desde temprano y en el intenso trabajo desarrollado a lo largo del día con la seguridad de que el mejor de los vino siempre está por venir.

En este cuarto día, los capitulares se han dedicado a escoger las líneas maestras que deberán ayudar al próximo Consejo a establecer las prioridades provinciales. La jornada ha estado repleta de ideas, de oración y, sobre todo, del reflejo de la vida de la Provincia. La tarea no ha sido sencilla porque son muchos los ámbitos por cuidar, promover y acompañar. A lo largo de toda la jornada, las ideas fuerza sobre las que se había estado trabajando en los días anteriores han ido apareciendo en las diversas dinámicas capitulares. Se ha trabajado en grupos pequeños, que estaban coronados significativamente por algún icono marista como, por ejemplo, La Valla, el pesebre, la chasca, o la Roca, o en un rico compartir en el plenario. Simbólicamente, a través de unos ladrillos, se construyeron los principales pilares donde enmarcar las prioridades provinciales. Estamos hablando de temas como la vitalidad del carisma, los procesos vocacionales, la comunión entre hermanos y laicos, las obras, la evangelización o los Montagne de hoy.

El día se ha cerrado con las votaciones sobre la redacción final de las cuatro líneas maestras que todos los capitulares han consensuado, que se han resuelto con la unanimidad de los presentes:

1. Promover y acompañar la vocación marista, consagrada y laical, en todas sus etapas y expresiones cuidando los procesos personales y comunitarios.
2. Intensificar la comunión hermanos-laicos y la búsqueda de nuevas realidades comunitarias que vitalicen y visibilicen el carisma marista.
3. Potenciar la dimensión carismática y los procesos educativos innovadores en las obras.
4. Priorizar en la acción evangelizadora la atención y el servicio a los Montagne de hoy.

Como comentábamos al inicio de esta crónica, la conclusión del trabajo con la conciencia de que -como nos enseña el Evangelio- lo bueno siempre está por venir. Ahora tendrá que ser el Consejo quien desarrolle estas líneas maestras que van a marcar la vida de la Provincia en el próximo trienio.