Informes generales en el tercer día de Capítulo

29 de diciembre. La tercera jornada capitular comenzó con una oración agradecida al Dios que nos invita a salir a nuevas tierras, a ponernos en camino con pasión, a pesar de los límites y flaquezas y a abrirnos al futuro esperanzado que da el saber que el camino no lo hacemos solos sino junto a Aquel que da sentido a nuestra historia. Agradecimos, finalmente, la vida, entrega y testimonio de los hermanos Teodosio y José María en el día de sus cumpleaños.

Ya en sala capitular, retomamos los trabajos de análisis provincial y toma de pulso del camino recorrido durante estos tres últimos años. En un primer momento abordamos el tema de vida marista, con la presentación de los informes realizados por las comisiones de vida consagrada y del laicado marista. De los dos informes se desprende vida, proyectos, camino y retos de futuro. Para la vida de hermanos se subraya el acompañamiento de los procesos comunitarios y personales, sobre todo, teniendo en cuenta la realidad de la edad de los hermanos, los procesos que tienen que ver con la jubilación y la misión evangelizadora en esa etapa de la vida. Además, se invita a redoblar los esfuerzos para apoyar y favorecer decididamente la vocación de hermano.

La comisión del laicado marista también camina en esta línea, apostando con fuerza por procesos formativos en clave vocacional y de encuentro con Dios. Para eso, nos presentan el despliegue de acciones realizadas durante este trienio. Su fuerza ha consistido en provocar ilusiones de vida marista, convocar a todos aquellos y aquellas que sienten la llamada de Dios al carisma marista, acompañar proceso de encuentro y vinculación al carisma para ir desembocando en nuevas realidades maristas.

La mañana terminó con el apoyo de Arturo Morales, laico marista, profesor y catequista en el colegio marista de Sevilla, además de ser miembro del Equipo provincial de pastoral y animación vocacional de Mediterránea. Nos ayudó a reflexionar qué implica ser maristas de Champagnat, a reconocer que la vida está hecha de lo normal y cotidiano y que allí es donde nos encontramos con Dios. Nos lanzó tres preguntas muy interesantes: en nuestras vidas, ¿cuándo deja algo de ser una experiencia para ser algo de nuestra vida? Como maristas, ¿cuál es nuestra especialidad en la misión? Y, sin tan importante es la vida marista que vivimos y en la que creemos, ¿qué hacemos para promover esta vida en nuestro entorno?

Por la tarde, en la sesión vespertina, se desarrolló un tema de sensibilización: Iglesia servidora de los pobres, por José Andrés Perez Garrido, delegado episcopal de acción caritativa y social de la Dióscesis de Calahorra y La Calzada-Logroño). También se presentó el informe de la Comisión de asuntos económicos.