Mensaje para los Maristas Azules de Alepo

25 de noviembre. Mensaje de los educadores maristas a los Maristas Azules de Alepo

Estimados Maristas Azules de Alepo:

Somos un grupo de educadores de la Provincia Marista Ibérica, de Bilbao, Durango, Guadalajara, Logroño, Madrid, Navalmoral de la Mata, Pamplona y Zaragoza. Estos días estamos en Alcalá de Henares en un encuentro de profundización sobre nuestra misión marista. Estamos compartiendo nuestras vivencias en los diferentes colegios en los que trabajamos. Nos estamos enriqueciendo los unos a los otros, conociendo un poco más sobre la espiritualidad y la misión marista.

Hoy nos hemos fijado en vosotros, en vuestro trabajo, en la gran labor que realizáis en Alepo, pese a tener tanto en contra. Viendo un video del H. Georges Sabé hemos conocido el miedo físico real, no imaginario, algo tan lejano a nosotros… Nos ha impresionado vuestra valentía al afirmar que os quedáis en Alepo superando el miedo desde la fe. Hemos intentado ponernos en vuestra piel, pero es muy complicado para nosotros. No sabemos si seríamos capaces de seguir adelante en circunstancias similares. Aprendemos de vosotros la naturalidad con la que acogéis, animáis, ofrecéis una sonrisa, auxiliáis a las familias que lo necesitan… formando un grupo marista abierto para dar esa respuesta a las necesidades que van surgiendo en el día a día. Mientras hay gente que se dedica a quitar vida, vosotros os dedicáis a darla.

Vuestro ejemplo nos anima a nosotros a seguir adelante en nuestro camino. Es un testimonio de fe vivo, de vivir el mensaje de Jesús de manera encarnada. A sentir que nuestras dificultades, al lado de las que sufrís vosotros, son pequeñeces…

Os queremos dar las gracias por mantener viva la esperanza en un mundo actual donde es difícil encontrar testimonios y ejemplos para creer en el ser humano. Por hacernos ver que lo marista supera lo normal, que trasciende. Es una forma de vida. Agradecemos que dentro de esa situación tan extrema que estáis viviendo, sigáis entregando día a día vuestra vida y con vuestro testimonio nos acerquéis a vuestra difícil realidad.

Recibid desde aquí, en España, todo nuestro apoyo y nuestra oración. Nos gustaría daros un abrazo físico, que lo sintierais… pero va en este mensaje. Vamos a llevar vuestra realidad a nuestros alumnos, porque seguro que conociendo la situación que estáis viviendo les ayudará a crecer como personas.

No os sintáis solos, os sentimos cerca porque formamos parte de la misma familia.

Grupo de educadores de la Provincia Marista Ibérica.