Recuerdos del 2020

30/12/20. Siempre hay que confiar en Dios para poder disfrutar de las cosas maravillosas que nos tiene preparadas. Siempre he pensado que cuando Dios nos envía cosas nuevas y diferentes, siempre es por algún motivo y, una vez más... no me he equivocado.
Soy maestra de PT desde hace quince años en mi cole de Toledo y, sinceramente, nunca me había planteado ser tutora, pues me encanta mi trabajo y ayudar al alumnado que más lo necesita. Pero este año, por motivos del Covid, ha habido que crear una clase más en 2º de Primaria y me han encomendado a mí ser la tutora.
Desde el principio la idea me gustó, aunque, con la situación de pandemia que estamos atravesando, me generó un poco de temor e incertidumbre, además de tener que ponerme al día con muchas cosas nuevas para mí. Pero una vez que los conocí, todos mis temores desaparecieron y mis expectativas se vieron superadas con creces.
Son un grupo de niños y niñas maravillosos, con muchas ganas de aprender, con infinidad de dudas y preguntas que hacer, con los que cada día aprendo algo nuevo y que sólo me aportan cosas bonitas. Además, en mitad del trimestre Dios vuelve a sorprendernos y nos llega a clase Jesús, un chico de prácticas, que se ha convertido en una gran ayuda y al cual vamos a echar mucho de menos cuando se marche.
Jamás me hubiera imaginado que este año, al que recordaremos siempre como el año del Covid, yo lo recordaré como uno de los mejores años de mi vida en el cole.


Sonia Garrido Cano, responsable de comunicación del colegio Santa María Maristas de Toledo.